Un reciente informe revela que el ausentismo escolar en la provincia escaló 11 puntos en apenas dos años, afectando el rendimiento académico de los adolescentes santafesinos.
La regularidad escolar en Santa Fe atraviesa un momento crítico según los últimos datos de las pruebas Aprender. El 45% de los estudiantes del último año de la secundaria admitió haber faltado 15 días o más durante el ciclo lectivo 2024, una cifra que evidencia una polarización preocupante en la asistencia a las aulas.
El relevamiento, elaborado por Argentinos por la Educación, marca que en 2022 el ausentismo severo alcanzaba al 34% de los jóvenes, lo que significa un salto abrupto en el último bienio. Aunque la provincia se sitúa por debajo de la media nacional (51%), los directores locales identifican las inasistencias como la barrera principal para la enseñanza, superando incluso a la falta de puntualidad o a los bajos niveles de aprendizaje.
La tendencia indica que el grupo intermedio de alumnos que faltaba poco se ha reducido, desplazándose hacia un patrón de inasistencia mucho más recurrente y problemático.
Frente a este escenario, el sistema educativo provincial enfrenta el desafío de reconectar a los estudiantes con el hábito de la presencialidad para evitar la pérdida de calidad educativa.
